Una de los principales problemas de muchos estudiantes de nivel secundario y de nivel superior, es tener que enfrentarse a un tribunal de examen que evalúe sus conocimientos en un área del conocimiento específico. Ante esta situación es importante entender como funciona la ansiedad y que podemos hacer para transformarla en motivación y no en un estresante que invalide cualquier posibilidad de expresar lo que sabemos.

 

Lo primero que debemos entender es que los niveles de ansiedad varían dependiendo del grado de exposición de una persona ante un determinado tipo de situación, la autoestima general y el nivel de estrés que genera una situación particular. Todos estos elementos se desencadenan de formas muy diversas en cada no de nosotros en diferentes momentos.

 

Un examen que parece amenazante para un estudiante de primer año de universidad no lo será de la misma forma para un tesista o un doctorante que ya ha pasado cientos de veces por instancias parecidas. Sin embargo, pueden haber otros factores que influyan en el modo de dar una presentación o de defender una tesis oralmente que lleven a una persona a bloqueos mentales y a errores en el discurso. No por falta de conocimiento sino por razones de nivel psicológico.

 

¿Qué pasa cuando nos exponemos en un examen?

 

Que una persona no pueda expresar una idea durante un examen oral claramente no significa que no la haya aprendido. Dar un examen oral y exponerse físicamente es un tipo de situación que implica un alto nivel de vulnerabilidad que muchas personas no pueden o sienten que no pueden controlar.

 

Muchos profesores entienden esto y otros no. El sistema educativo tradicional, incluso en materias de nivel superior, sigue rigiéndose por la dictadura de la memoria. Es decir, si el estudiante no puede reproducir el contenido textualmente como el profesor o el libro lo han expuesto, entonces no va a ser aprobado.

 

Ésta dictadura de la memoria deja de lado el aprendizaje significativo, es decir, aquello que el estudiante ya sabe con respecto a un tema y que puede usarlo para exponer sus propios puntos de vista partiendo de la bibliografía que el profesor haya recomendado.

 

Es muy importante que, aunque nos encontremos con materias donde se hace “obligatorio” saber lo que dice un texto, además podamos estudiar el tema partiendo desde nuestros propios intereses e inquietudes. Una gran técnica para esto es simplemente investigar la trayectoria del autor que estamos leyendo, el proceso de desarrollo de su teoría, su biografía personal u otros datos secundarios que nos permitan darle contexto a lo que vamos a estudiar. Cuando hacemos eso estamos agregando nuestro toque personal a un tema “obligatorio” y por lo tanto nos será más sencillo aprenderlo, “digerirlo”. Dicho de otro modo: nadie come algo por obligación, sino por gusto.

 

¿Cómo quitarle peso a la ansiedad?

La ansiedad se va desencadenando y descontrolando en la medida en que no tengamos en claro otras cuestiones que la causan. Algunas de las razones por la que los estudiantes tienen ansiedad es porque:

 

  • Se sienten vulnerables
  • Tienen miedo a desaprobar
  • Tienen prejuicios con respecto al profesor
  • Tienen malas experiencias con las situaciones de examen
  • No creen haber estudiado lo suficiente
  • Creen que les faltó tiempo
  • Hay situaciones de la vida personal que los desbordan
  • No tienen claro por qué esa materia es importante
  • No tienen un fuerte “por qué” en la carrera en general

 

La forma de quitarle el peso a los estresores que nos generan ansiedad es empezar un camino constante de desarticulación de todos estos elementos hasta llegar a un mínimo de tolerancia a la frustración y un máximo nivel de autoestima que permita enfrentar mesas de examen sin miedos, sin temor al fracaso y con benevolencia hacia sí mismos.

 

¿Cuáles son los antídotos ante la ansiedad en exámenes?

 

Si hemos identificado que existen estresores, lo mejor es poder trabajar con cada uno de ellos. Hacerlo de manera constante, no una sola vez. La ansiedad no va a desaparecer de la noche a la mañana, especialmente si es un problema con el que hemos venido lidiando por mucho tiempo. Debemos aprender a ser tolerantes con nuestros propios tiempos y aprender que es un camino que debemos ir cimentando con cada exposición física a situaciones que nos generen ansiedad y preocupación.

 

Los antídotos más eficaces contra la ansiedad podrían ser:

 

  • Entender que la autoestima es la clave para todo lo que hagamos en la vida y que construirla sanamente es una tarea diaria. Aprender a confiar en lo que sabemos y aprender a ser tolerantes con nuestros propios errores es una forma muy buena de construir una autoestima fuerte que pueda soportar embates como formas de aprendizaje y no como fracasos existenciales. Sobre la autoestima estudiantil hay mucho más poder y lo vamos a retomar en otros posts pues implican una serie de otros elementos que van a permitirnos desarrollar seguridad personal y disminuir la sensación de vulnerabilidad, que es muy habitual en los estudiantes.

 

  • Los prejuicios que tenemos son más poderosos que la realidad misma, de hecho, a veces performan nuestra realidad. Esto mismo pasa con ciertas materias y con ciertos profesores que “nos dijeron” que son imposibles de aprobar o que todos reprueban con ellos. Esto en general, son prejuicios personales que se han transformado en mitos de pasillos y de días de examen. No siempre esto es real ni se condice con los hechos. Es cierto sí que hay profesores más exigentes que otros, aunque se espera que los estudiantes de la universidad sean ciertamente, más aplicados, responsables y específicos con determinados temas en una instancia de examen.

 

  • Otro antídoto contra la ansiedad es tener buenas estrategias de estudio que eliminen la ansiedad que genera el creer no haber estudiado lo suficiente y el creer que faltó tiempo para hacerlo. Si efectivamente venimos implementado estrategias de estudio con más de un mes de antelación para una materia, no vamos a tener problemas en dar un examen en tiempo y forma. Los estudiantes que más ansiedad tienen con respecto a la calidad de sus conocimientos y al tiempo de estudio que han dedicado a una materia, son estudiantes que simplemente no están usando estrategias efectivas para dar exámenes finales exitosos.

 

  • Probablemente el más importante antídoto que un estudiante universitario puede tener durante todos los años que dure su estadía en el nivel superior, es tener una conciencia plena acerca de por qué esta estudiando esa materia, por qué necesita y quiere aprobarla y por qué quiere obtener un título universitario. Tristemente muchos estudiantes entran a la universidad casi por inercia, porque alguien les dijo que lo hagan o porque otros lo han hecho. La única razón válida y la única causa que va a mantener a un estudiante motivado por años es tener un fuerte compromiso con la carrera que eligió y tener un gran por qué. Si un estudiante elige algo que no le gusta o simplemente no sabe por qué quiere obtener un título de grado, todo lo que haga y cada día será un lento y penoso calvario que lo hará sentirse mal con cada desafío, cada día. La razón para estudiar tiene que ser personal, fuerte y precisa. La mejor forma de encontrar la motivación es definirla claramente, tomando lápiz y papel, por ejemplo escribir: “Yo quiero y voy a obtener mi título en esta universidad por qué….”

 

Vamos a seguir hablando sobre estos temas en los próximos posts pues hay muchas otras formas de entender como surge la ansiedad y qué podemos hacer nosotros para aceptarla y usarla de catalizadora de nuestra motivación total a la hora de rendir.

 

Conclusiones:

  • No hay una sola causa de ansiedad estudiantil sino multiples estresores que la desencadenan
  • La “dictadura de la memoria” puede impedir un aprendizaje auténtico cuando no podemos hacer aprendizajes significativos partiendo de nuestras propias experiencias e intereses personales
  • Podemos aceptar, mejorar y disminuir la ansiedad general si nos preparamos y motivamos con buenas estrategias de estudio que ayuden a reforzar nuestra seguridad y autoestima personal al momento del examen final
  • La motivación más poderosa te la va a dar tener un por qué definido. Por qué quieres un título, por qué quieres aprobar, por qué te levantas cada día para ir a estudiar. Si no lo tienes, créalo.

 

¿Qué opinas de este tema?

¿Siempre se puede superar la ansiedad?

¿Crees que tu nivel de ansiedad es normal o es problemático?

¿Crees que tienes un “por qué” lo suficientemente fuerte?

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